Hace unos años me tocó evaluar una aplicación que íbamos a reutilizar en varios equipos. Nada más abrir el código, se me escapó un “¡madre mía, qué jardín!”. Pero lo curioso no fue la calidad del código, sino la reacción del responsable: “Sí, está mal, pero sabemos por qué está así… y lo queremos mejorar”. Esa honestidad me pareció más valiosa que muchos frameworks.
El estilo Old Money: ni nuevo ni barato
Hay un patrón que me encuentro más veces de las que me gustaría. Le llamo el “estilo Old Money”. Que no, no va de ricachones con traje slim y zapatillas blancas. Va de aplicaciones viejas (Old) sin un duro para actualizarlas (Money). Resultado: parches, código legacy, frameworks obsoletos… y un equipo que muchas veces ni lo ve.
Creo que el mayor problema no es que la aplicación sea vieja. Me explico:
- Lo realmente peligroso es cuando el equipo no es consciente de las limitaciones.
- Como dicen los nutricionistas: lo más insano no es lo que sabes que es malo, sino lo que crees que es sano y no lo es. Pues esto, igual.
Si crees que tu aplicación es decente y no lo es, ni te planteas mejorarla. Y si encima no tienes presupuesto, apaga y vámonos.
La autoconciencia como primer paso
Me encontré una vez con un desarrollador que reconocía abiertamente los problemas de su código. No se excusaba, los asumía. Me explicó cómo había llegado a ese punto. A partir de ahí, pudimos planear mejoras: cada uno rascó algo de dinero de su parte y conseguimos hacer una pequeña inversión para refactorizar el núcleo. Poco, pero suficiente para salir del pozo.
Y lo más importante: el equipo ganó en confianza y visibilidad.
¿Qué hacemos con un Old Money?
- Diagnóstico brutal: ¿El código es viejo? Bien. ¿Lo sabemos? Mejor.
- Documentar la deuda: Aunque no puedas pagarla, haz inventario.
- Buscar aliados: Producto, negocio, compañeros… a veces todos rascamos un poco.
- Miniproyectos de mejora: No todo requiere un rediseño total. A veces basta con encapsular, testear, y preparar el terreno.
Moraleja
Si tienes un Old Money en casa, lo primero es dejar de creer que es Gucci cuando en realidad es Primark. Y lo segundo, empezar a rascar euros y voluntades para mejorar.
👉 Si quieres ver cómo empiezo a diagnosticar estos casos, pásate por esta entrada sobre cómo abordar el desarrollo de una aplicación CRUD. Ahí te cuento cómo organizar la casa… aunque esté vieja.
💬 ¿Te has cruzado con un “Old Money” en tu carrera? Cuéntamelo por LinkedIn, me encantará conocer otros casos reales.
Este articulo ha sido Diseñado en la cabeza de Iñigo, made in ChatGPT

