Hace unas semanas le pasé a ChatGPT mi currículum… y le pedí que me hiciera una entrevista de trabajo. Como si fuese un recruiter de carne y hueso. Igual piensas que me falta un hervor… o dos. Pero espera.
¿Y si probamos a pensar fuera de la caja?
Muchos usan ChatGPT como un sustituto de Google. Pero es que se pueden hacer cosas bastante más potentes. Me explico:
Ando estos días actualizando mi web y mi currículum, que estaban un pelín “vintage”. Y en lugar de pelearme con textos desde cero, me estoy apoyando en la IA para tareas más monótonas. Tengo un GPT personalizado al que le dicto ideas tipo nota de voz, y me las devuelve formateadas como si las hubiese escrito yo.
La clave está en el contexto. Si quiero que el GPT escriba como yo, necesita saber cómo hablo, qué tono uso, qué temas trato. Así que le he cargado la exportación completa de mi blog. Pero claro, el blog no cubre todo. Hay temas que no puedo publicar por privacidad o confidencialidad. O simplemente porque creo que no aportarían nada a terceros.
Entonces pensé: ¿cómo le doy un contexto más amplio?
La idea loca (que no lo es tanto)
Le pasé también el currículum. Pero el currículum tradicional, seamos sinceros, es más una lista de tecnologías que otra cosa. No transmite bien los últimos años de mi carrera. Así que le dije: “hazme una entrevista”.
Y ahí se obró la magia. El GPT me empezó a lanzar preguntas: ¿por qué tomaste esta decisión?, ¿qué aprendiste en tal proyecto?, ¿en qué te consideras fuerte?
A partir de mis respuestas, me generó un resumen profesional más ajustado. Más fiel. Más útil. Y ese resumen, lo puedo enchufar a mi GPT para que escriba posts con más contexto, mejor alineados conmigo.
Días después vi un vídeo de Euge Oller haciendo exactamente lo mismo. No estamos tan zumbados, al final 😉
El límite no está en la IA, está en nuestra imaginación
Lo dicho: ChatGPT puede ser un buscador vitaminado, sí. Pero también puede ser un sparring, un entrevistador, un resumidor o incluso tu propio escribano digital.
A veces no es que la IA no pueda hacerlo. Es que ni se nos ocurre pedirle ciertas cosas.
Moraleja
No subestimes el poder de probar cosas “raras”. Muchas veces, lo raro hoy será lo normal mañana.
¿Tú también has probado a usar la IA para algo “poco habitual”? Cuéntamelo en LinkedIn, me encantará leerlo.
Aparte de pedirle que te haga una entrevista, sirve para que este articulo esté Diseñado en la cabeza de Iñigo, made in ChatGPT

