Cuando aún no había terminado el DESI, decidí apostar por Java con Servlets versión 1.0 mientras todo el mundo andaba con los Active Server Pages de Microsoft o los dichosos applets. Era 1999, y todavía no trabajaba, pero algo me decía que ese lenguaje iba a marcar época. Y acerté. No porque tuviera una bola de cristal, sino porque me metí apasionó, y eso me convirtió, de repente, en la “referencia” cuando empecé a trabajar. No hace falta saber mucho si los demás no saben nada.
¿Innovador de serie o simplemente apasionado?
Siempre he llevado la innovación de serie. No porque me considere ningún visionario, sino porque disfruto aprendiendo cosas nuevas. Y claro, cuando te gusta algo, le dedicas tiempo, aunque no toque, bueno y porque siendo joven misteriosamente la ropa sucia aparece limpia y planchada en el armario y esas cosas :-). A veces porque hay que preparar una demo. A veces porque tienes una sospecha de que eso que parece una chorrada hoy, puede no serlo mañana. 🤷
Y eso te da ventaja. Porque la mayoría prefiere esperar a que algo esté bien probado, o mejor aún, empaquetado y vendido como un «servicio de transformación». Así que, si te mueves un poco antes, ya partes con ventaja.
Cuando nadie sabe, el que sabe poco es experto
Esta máxima se cumple en todas las olas tecnológicas: desde las etiquetas personalizadas de JSP hasta Docker y Kubernetes, pasando por NLP o la IA generativa. Al principio, nadie tiene ni idea. Las herramientas son rudimentarias, la documentación escasa y los gurús, inexistentes.
Pero es precisamente ese el momento interesante. Porque cuando todo está por hacer, no necesitas ser un experto: basta con ser el primero que se atreve a experimentar y compartir. Eso sí, sabiendo que algunas veces te saldrá rana. Pero como dice la sabiduría popular, el que golpea primero, da dos veces.
La IA: ¿otra moda o el Game Changer definitivo?
Ahora estamos en ese punto otra vez. La IA está en su fase “Docker 2014”: hay mucho hype, herramientas sencillas y mucha gente usándola como si fuera un Google más listo. Pero muy poca que la entienda de verdad, que se atreva a meterle mano, a probar cosas raras o a pensar en términos de cambio de modelo.
Ahí hay una tabla rasa. Y si eres de los que tiene esa curiosidad inquieta, este es el momento.
Moraleja
La ventaja no está en saber más. Está en empezar antes. Y en compartir lo aprendido, aunque esté a medio cocer.
¿Tú también has sido “el raro que lo probaba antes de tiempo”? ¿Hablamos en LinkedIn?

