En que se parecen las rebajas y la innovación

Una de las decisiones más prácticas que he tomado en mi vida adulta tiene que ver con las rebajas. Solo compro cosas en rebajas si no son imprescindibles. Lo que necesito de verdad, lo compro cuando lo necesito. No me espero. Porque si esperas, llegas a las rebajas y… ¡sorpresa! Ya no queda tu talla.

¿Y esto qué tiene que ver con la innovación?

Más de lo que parece. Cuando estaba trabajando como consultor de innovación para Iberdrola, solía decir que innovar es preparar hoy lo que tu empresa va a necesitar dentro de cinco años. Pero claro, eso cuesta dinero. Y la reacción más común —especialmente en perfiles más orientados a gestión— es posponer las decisiones hasta que «sea el momento». Es perfectamente entendible, pero es lo mismo que esperar a las rebajas.

¿Qué puede salir mal?

Pues que cuando por fin decidas sacar ese nuevo servicio o producto, no puedas. Porque para hacerlo necesitas tener los datos en condiciones. O porque los sistemas no están preparados. O porque te faltan permisos, o integraciones, o formación. Y esos previos, esos «ya lo haremos», pueden llevar meses.

Lo he visto más de una vez: la prueba de concepto en sí era facilísima, pero el trabajo para dejar todo listo por debajo era otro cantar. Si decides que no te interesa, perfecto. Pero si el mercado sí lo lanza y tú no puedes, vas con el pie cambiado. Y duele.

Moraleja

La innovación no es un gasto caprichoso, es una forma de asegurarte de que cuando llegue el momento, tengas tu talla. Porque lo que duele no es haber hecho una PoC que no llega a nada… es necesitar algo y no tenerlo ni por asomo.


¿Te ha pasado algo parecido? Me encantaría leerlo en LinkedIn 😉

Diseñado en la cabeza de Iñigo, made in ChatGPT es también innovación y usar una herramienta para facilitarte el trabajo es como ir de rebajas, obtienes lo mismo por menos precio. Y si le pides que te genere una imagen con el prompt es español, igual la chica tiene seis dedos…