De Google a agentes: mi curva de aprendizaje con la IA

Yo lo reconozco: al principio usaba ChatGPT como un Google más listo. Ponías una pregunta, te devolvía una respuesta bien masticadita, y te ahorrabas tener que leer tres PDFs y dos foros para enterarte de algo.

En ese momento, me parecía magia. Y lo era… pero solo el primer acto.

De respuesta a compañero: el segundo acto de la IA

Con el tiempo —y hablando con gente del sector— vi que podía pedirle algo más. No solo respuestas, sino ideas, estructurar pensamientos, cuestionar enfoques. ChatGPT se empezaba a parecer más a un compañero de curro que a un buscador.

Ahí es donde, para mí, empezó la transformación real: no se trataba solo de que supiera más, sino de que me ayudaba a pensar mejor. Microsoft lo llama «copiloto», pero yo prefiero «colega que nunca se cansa».

¿Y si además pudiera hacer cosas por ti?

La diferencia clave entre la IA generativa y la IA agéntica es esta: la primera te dice qué hacer; la segunda lo hace. Y para mí, esa capacidad de ejecutar tareas marca algo más que una evolución técnica: es un cambio de eje. Después de 25 años lidiando con herramientas, tengo claro que esto no es una capa más: es una nueva forma de pensar y trabajar.

¿Quieres borrar archivos con cierto patrón? La IA generativa te da el comando. La agéntica, si la tienes bien configurada, lo ejecuta. Y esto, para quienes venimos de automatizar despliegues o securizar pipelines, es música celestial.

No es magia: es herramienta (con supervisión)

Eso sí, no todo es jauja. A veces alucina, otras se le va la olla… Hay que supervisarla, igual que harías con un junior motivado pero algo despistado. Pero su potencial es brutal.

El verdadero límite ahora mismo no está en la herramienta, sino en nuestra capacidad para imaginar qué más puede hacer por nosotros.

Moraleja

Pasar de usar ChatGPT como buscador a verlo como un colega o un agente autónomo no es solo un cambio de herramienta: es un cambio de mentalidad. Y como todo cambio de mentalidad, empieza por hacerse buenas preguntas.


¿Tú en qué fase estás? ¿Buscando respuestas o delegando tareas? Te leo en LinkedIn 😉

Y si Diseñado en la cabeza de Iñigo, made in ChatGPT es parte de esa curva de aprendizaje